✅ Un relevamiento general de riesgos laborales identifica peligros en el trabajo, previene accidentes y protege la salud de los empleados.
Un Relevamiento General de Riesgos Laborales es un proceso sistemático y detallado mediante el cual una empresa identifica, evalúa y documenta todos los posibles riesgos relacionados con la seguridad y salud en el ámbito laboral. Su objetivo principal es detectar estos riesgos para implementar medidas preventivas que minimicen accidentes, enfermedades profesionales y daños a los trabajadores.
Este proceso es fundamental para garantizar un ambiente de trabajo seguro y cumplir con la normativa vigente en materia de higiene y seguridad laboral. A continuación, vamos a profundizar en qué consiste este relevamiento, cómo se realiza y cuáles son sus beneficios para las organizaciones y los empleados.
¿Qué es un Relevamiento General de Riesgos Laborales?
El relevamiento general de riesgos laborales consiste en una inspección exhaustiva de todos los aspectos del entorno de trabajo donde pueden existir peligros potenciales que afecten la integridad física y mental de los trabajadores. Esto incluye la identificación de:
- Riesgos físicos: como ruido, vibraciones, temperaturas extremas, radiaciones.
- Riesgos químicos: exposición a sustancias tóxicas, gases, vapores, polvo.
- Riesgos biológicos: contacto con agentes infecciosos, hongos, bacterias.
- Riesgos ergonómicos: posturas forzadas, movimientos repetitivos, manipulación manual de cargas.
- Riesgos psicosociales: estrés, acoso laboral, carga mental.
¿Para qué sirve el Relevamiento General de Riesgos Laborales?
Este relevamiento permite a la empresa:
- Conocer y registrar todos los riesgos presentes en el lugar de trabajo.
- Evaluar la probabilidad y gravedad de los riesgos para priorizar acciones preventivas.
- Diseñar planes y programas de prevención para minimizar o eliminar riesgos.
- Cumplir con la legislación vigente en materia de seguridad y salud ocupacional.
- Reducir accidentes y enfermedades laborales, mejorando la calidad de vida y productividad de los trabajadores.
- Generar conciencia y cultura preventiva dentro de la organización.
¿Cómo se realiza un relevamiento de riesgos laborales?
El proceso suele seguir estos pasos:
- Inspección visual y documental: revisión de las instalaciones, procesos, equipos y documentación previa.
- Entrevistas y consultas: diálogo con empleados y supervisores para identificar peligros no evidentes.
- Mediciones y análisis técnicos: evaluación cuantitativa de contaminantes, niveles de ruido, condiciones ergonómicas.
- Registro y clasificación: sistematización de los riesgos detectados según su naturaleza e impacto.
- Elaboración de informes y propuestas: documento final con recomendaciones para la gestión de riesgos.
En Argentina, este relevamiento es un requisito clave para las empresas, especialmente bajo las normativas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que exigen la implementación de sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo. Por eso, realizar un relevamiento detallado y constante es una práctica imprescindible para evitar sanciones y garantizar un ambiente laboral saludable.
Pasos fundamentales para realizar un relevamiento general de riesgos laborales en una empresa
Realizar un relevamiento general de riesgos laborales es una tarea esencial para garantizar la seguridad y el bienestar de los trabajadores, así como para cumplir con la normativa vigente en materia de prevención de accidentes. A continuación, te detallo los pasos fundamentales que cualquier empresa debería seguir para llevar a cabo este proceso de manera eficiente y efectiva.
1. Identificación y análisis del entorno laboral
El primer paso consiste en observar y evaluar el entorno de trabajo para detectar posibles peligros y condiciones de riesgo. Esto incluye:
- Revisión de maquinarias y herramientas: Evaluar el estado, mantenimiento y uso correcto.
- Condiciones del ambiente: Iluminación, ventilación, temperatura, ruidos, y sustancias peligrosas.
- Espacio físico: Orden, señalización, accesos y vías de escape.
Ejemplo práctico: En una fábrica textil, puede detectarse que las máquinas no cuentan con protecciones adecuadas, o que los productos químicos utilizados no tienen etiquetas claras, aumentando el riesgo de accidentes.
2. Consulta y participación de los trabajadores
Es fundamental involucrar al personal que trabaja en el lugar, porque ellos conocen de primera mano los riesgos y pueden aportar información valiosa. Algunas acciones recomendadas son:
- Realizar entrevistas o encuestas sobre percepciones de riesgos.
- Formar comités de seguridad con representantes de los diferentes sectores.
- Invitar a reportar incidentes o casi accidentes para identificar puntos críticos.
Consejo: Promover una cultura de seguridad donde todos se sientan responsables y motivados a participar.
3. Clasificación y priorización de riesgos
Una vez identificados los riesgos, es clave clasificarlos según su gravedad y probabilidad de ocurrencia. Para esto, se puede utilizar una matriz de riesgo similar a la siguiente:
| Gravedad | Probabilidad | Riesgo Resultante | Acción Recomendada |
|---|---|---|---|
| Alta | Alta | Riesgo Crítico | Intervención inmediata |
| Alta | Media | Riesgo Alto | Planificar acciones a corto plazo |
| Media | Baja | Riesgo Moderado | Monitoreo y medidas preventivas |
| Baja | Baja | Riesgo Bajo | Seguimiento periódico |
4. Elaboración de un informe detallado
Este documento debe contener toda la información recabada y el análisis realizado, con un foco especial en:
- Descripción clara de cada riesgo.
- Recomendaciones específicas para su mitigación.
- Responsables asignados para ejecutar las acciones.
- Plazos y recursos necesarios para implementar las mejoras.
Dato relevante: Según estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las empresas que cuentan con informes detallados y planes de acción reducen hasta un 30% la tasa de accidentes laborales.
5. Implementación y seguimiento de medidas
La etapa más importante es poner en práctica las recomendaciones y controlar su cumplimiento. Aquí se destacan:
- Capacitación continua del personal sobre prácticas seguras.
- Inspecciones periódicas para verificar que las medidas se mantengan.
- Actualización constante del relevamiento ante cambios en el proceso productivo o en el entorno.
Casos de uso
Por ejemplo, una empresa de construcción que realiza relevamientos trimestrales logra disminuir notablemente las caídas y accidentes relacionados con el uso de andamios, gracias a la mejora en la señalización y la capacitación específica.
Otro caso es el de una planta química que implementó controles estrictos luego de detectar riesgos críticos en el manejo de sustancias tóxicas, reduciendo las exposiciones y mejorando la salud ocupacional.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un relevamiento general de riesgos laborales?
Es una inspección sistemática para identificar y evaluar los riesgos presentes en el lugar de trabajo.
¿Para qué sirve este relevamiento?
Permite prevenir accidentes y enfermedades laborales mediante la implementación de medidas de control.
¿Quién debe realizar el relevamiento?
Un profesional especializado en seguridad e higiene laboral o un equipo de seguridad interno capacitado.
¿Con qué frecuencia debe hacerse?
Lo ideal es realizarlo al menos una vez al año o cuando se produzcan cambios significativos en el lugar de trabajo.
¿Qué tipos de riesgos se identifican?
Riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales, entre otros.
¿Qué documentos se generan tras el relevamiento?
Un informe detallado con los riesgos detectados y recomendaciones para mitigarlos.
Puntos clave del relevamiento general de riesgos laborales
- Objetivo: Garantizar la seguridad y salud de los trabajadores.
- Metodología: Inspección visual, entrevistas, revisión documental y mediciones.
- Ámbitos evaluados: Áreas físicas, maquinaria, procesos y condiciones ambientales.
- Participación: Incluye trabajadores y responsables de seguridad.
- Identificación: Clasificación de riesgos según su naturaleza y gravedad.
- Prevención: Propuestas de controles técnicos, administrativos y uso de EPP.
- Normativas: Cumplimiento de leyes nacionales y reglamentos específicos (p.ej. Ley 19.587).
- Capacitación: Formación continua en prevención de riesgos laborales.
- Documentación: Registro formal que sirve de base para auditorías y planes de mejora.
- Beneficios: Reducción de accidentes, mejor clima laboral y cumplimiento legal.
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